De tus ojos color cielo
una lagrima salió
recorrio tu rostro
y en el suelo se perdio.
Hojas que el viento arranca,
¡no se donde caeran!
se disuelven en el aire,
en aquella tarde otoñal.
Una gaviota dorada,
se desprende del cielo,
pintado por el sol
con su traje de fuego.
Como cristal han roto
tus manos mi corazon,
el veneno de tus ojos
solo a camuflado tu voz.
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